'Sugar Babies': ¿Prostitución o una relación de interés?
Sugar Babies, Daddies y Mommies
Durante los últimos años se han extendido cada vez más términos como "Sugar Daddy" (que en su traducción literal al castellano seria "Papá de Azúcar") así como sus complementarios, Sugar Baby y Sugar Mommy. Por gracioso que puedan parecer estos sobrenombres, la verdad es que esconden un negocio algo más turbio detrás: el del "amor" a cambio de dinero y lujos.
Es un concepto sencillo, jóvenes, conocidos como los Sugar Babies, que se prestan a mantener relaciones amorosas o de compañía con hombres o mayores y adinerados, Sugar Daddies, a cambio de una suma de dinero. Existe otra alternativa, las Sugar Mommies que son mujeres mayores y adineradas que pagan por estos servicios, sin embargo, el número es mucho menor. Esta es la idea principal de esta práctica que ha sufrido un exponencial crecimiento desde 2014 hasta nuestros días y actualmente se ha convertido en una alternativa real para jóvenes en apuros que buscan ganar dinero. Poco a poco este tipo de relaciones se han ganado un hueco en Internet y, aunque a simple vista puede parecer lo contrario, es algo cada vez más común en nuestra sociedad.
Hay personas que consideran que estas chicas, o chicos, que se ofrecen a estos servicios ejercen la prostitución, pero según la página web con la que hemos trabajado y algunas personas que la han ejercido, no es así. Afirman que ser Sugar Baby no es ser ni una prostituta ni un scort, tal como afirma Chris Franando, ser Sugar Baby es un modo de vida.
Desde Seeking Arrengements, la mayor web de esta índole del mundo, dicen "La diferencia entre la prostitución y nuestra página es la dinámica de la relación. Mientras que a las trabajadoras sexuales se les paga por servicios sexuales, las Sugar Babies reciben regalos en las relaciones que mantienen donde el sexo no es siempre un requerimiento. Este tipo de relaciones son mucho más complejas e implican un conjunto de factores más amplios y profundos que el de las prostitutas con sus clientes.
¿En qué consisten este tipo de relaciones?
No hay un modelo exacto de relación puesto que cada persona es diferente, no todos los hombres o mujeres mayores buscan lo mismo, así como no todos los jóvenes están dispuestos a hacer cualquier cosa. El intercambio de amor y dinero es tan solo el pretexto clave pero cada relación puede desarrollarlo de la manera que más le convenga.
Para entenderlo un poco mejor hablamos con David Montrose, escritor y desde hace varios años también Sugar Daddy. Nos contó que las bases son las de una relación normal, "esto es lo que lo diferencia de la prostitución, nos tratamos como a iguales, como lo haría una pareja cualquiera, debe existir una conexión". Sin embargo, la relación de Verónica con su Sugar Daddy era muy diferente "nunca estuvimos en una relación amorosa como tal, a él le gustaba brindarme de regalos y lujos caros y yo me dejaba querer, pero nunca fuimos más allá de una amistad".
Y decidimos ir un poco más allá y un par de nosotros nos infiltramos en una de las redes sociales más conocidas entre los que escogen esta opción: Seeking Arrangement. De esta manera pudimos entender un poco más el proceso que se sigue y cómo funcionan y se inician este tipo de relaciones.
Nos llamó la atención que, registrarse con un email vinculado a una universidad escuela o academia o que en definitiva termine en .edu, te permite acceder gratuitamente a la versión premium. También cabe destacar que la opción de incluir este tipo de email aparece solo cuando te identificas como Sugar Baby y no como Sugar Daddy:
La experiencia premium cuesta, para los Sugar Daddies o Mommies o quienes no tengan email .edu, entre 15 y 20 dólares al mes.
Al crear tu perfil, además de decidir un nombre, debes describirte físicamente (color de pelo, edad, altura, tipo de cuerpo,...), explicar brevemente algo sobre ti además de responder a preguntas sobre tus hábitos e incluir una foto de perfil. Posteriormente debes redactar un párrafo única y exclusivamente para citar qué es lo que buscas en esta web, apartado en el que, tras probar un poco, pudimos ver que quedan baneadas palabras como “dinero”, “pagar” o “sueldo” entre otras. Esta sección se complementa con unas etiquetas sobre tipos de relaciones o actividades que buscas realizar con la posible pareja que encuentres allí. Las etiquetas van desde “viajes de lujo” hasta “relación abierta”, algo que nos llamó la atención es la existencia de un tag llamado “solo online” que, a pesar de aparecer en la lista, no puede ser seleccionado, al hacerlo aparece este mensaje en nuestra pantalla:
'Seeking Arrangement no permite que los usuarios ofrezcan relaciones solo en línea.
Si te descubren ofreciendo una relación solo en línea, se te prohibirá (cuenta suspendida).'
Tras pasar un proceso de verificación del perfil y la imagen de icono que lleva alrededor de 24 horas, podemos empezar a disfrutar de la versión básica de Seeking, que incluye la opción de enviar y recibir mensajes, dar like a otros perfiles o ver quién nos ve entre otras cosas. Al filtrar los resultados de búsqueda vemos que la versión básica no nos permite filtrar a través de las siguientes categorías:
Todas las palabras con candado nos quedan prohibidas a no ser que decidamos pagar para desbloquearlas y pasar a la versión premium de la web anteriormente citada. Aún sin poder hacer uso de esos filtros si que podemos ver, accediendo a los perfiles uno por uno, los beneficios que obtienen anualmente y el capital que acumulan los Daddies y Mommies, datos que Seeking asegura verificar.
Al principio hemos mencionado que nos recomiendan incluir una foto de perfil, la cosa no queda ahí, existe la posibilidad de crear una galería privada de fotos a las que tendrá acceso quién nosotros decidamos. Lejos de ser fotografías sugerentes, como podría pensarse, observamos que la mayoría de los usuarios usan esa galería para incluir imágenes de su rostro, de esta forma pueden controlar quién las ve. Además de eso, el perfil de Sugar Baby incluye un apartado en el que puede elaborarse una lista de deseos en la que puede accederse a una tienda virtual donde pueden seleccionarse regalos (la mayoría de precios bastante elevados) que el/la usuari@ quiera o simplemente puede vincularse con la wishlist de Amazon:
Nuestro equipo se registró con un perfil femenino que tras 24 horas recibió unos 30 mensajes de distintos hombres, la mayoría siguiendo el mismo patrón: “me gustó tu perfil, ¿qué buscas por aquí?”, la conversación tardaba poco en incluir un mensaje por parte del Sugar Daddy diciendo “¿cuándo nos vemos?, dime día y cenamos” o simplemente dejaban caer ofertas, desde estancias de mes y medio en Japón con todo pagado hasta salidas de compras por el centro de la ciudad condal.
Volviendo al primer contacto este se basa en de tantear el terreno. Cómo aquel que va a firmar un contrato primero debemos conocer los términos de este, se ponen unas condiciones por parte de ambos, se establece un dinero aproximado mensual, el número de veces que se verán al mes y uno de los temas más importantes: El sexo.
El sexo forma parte de una relación tradicional, sin embargo no lo es en todas las relaciones 'sugar'. Esto se puede dar por varios motivos diversos, quizás el/la joven no está dipuesto a hacerlo, otras sin embargo simplemente no es lo que el mayor busca, algunos buscan solo un apoyo emocional, otros siguen casados y para ellos solo es una manera de salir de la rutina.... Pero al final, el sexo es una opción personal y que se decidirá en la intimidad de la pareja como cualquier otro aspecto de la relación. De hecho, en las distintas aplicaciones y webs ya puedes especificar si quieres mantener relaciones sexuales o si sólo quieres compañía.
Al final, la relación se basa en un contrato, un contrato donde se predetermina cuáles son los límites y condiciones de cada miembro de la pareja y, aunque no son unos límites inamovibles, se convertirá en los cimientos de la futura relación a la que se quiere llegar.
Los motivos ocultos detrás del 'sugar baby'
Como hemos mencionado, este tipo de relaciones no ha hecho más que crecer en los últimos años, donde el año clave fue 2014, momento en el qué comenzó el conocido como "El fénomeno de los Sugar Babies". Los altos precios de la educación superior o uniersitaria han impulsado la proliferación de lo que conocemos como 'Sugar Babies' en Estados Unidos y Reino Unido, pero la globalización ha hecho que también se aplique casi internacionalmente. y con el crecimiento de este, también ha crecido un estereotipo, una idealización mostrado en los medios y multimedias de diferente tipo. Bastante conocido es el, en nuestra opinión rancio, estereotipo de la joven rubia que está con un señor mayor para sacarle el dinero que se usa en algunas series o películas.
Sin embargo, los datos se alejan de esta idea y es que el mayor factor por el que surgen los Sugar Baby es la necesidad económica. Montrose compartió con nosotros algunas de sus historias personales con algunas de sus 'ex-novias'. "Una de ellas quería el dinero para drogas, cuando me enteré dejé de verla. También he estado con algunas chicas que necesitaban el dinero para su familia, recuerdo varias madres solteras y una que tenía un padre enfermo que usaban el dinero que les daba para ayudarle. Pero las más comunes son estudiantes, chicas jóvenes que se acaban de independizar y aún estudian y tienen trabajos a tiempo parcial y necesitan ese pequeño empujón económico que yo puedo darles" nos contó.
Sin embargo, con este estereotipo también estamos obviando la existencia de hombres que hacen de Sugar Babies quienes también conforman un número alto de la demografía, aunque menor al de las mujeres. Dentro de esta categoría también son más visibles los hombres gays, hemos encontrado poca información sobre las relaciones entre sugar mommies y chicos jóvenes heterosexuales, quizás porque el número de estas es menor o porque está menos idealizado y se muestra menos en los medios.
En esta categoría hemos hablado con Carlos, un joven colombiano que está realizando sus estudios en Barcelona. "Vine aquí a estudiar y mis padres me dijeron que debía encontrar un trabajo porque ellos no podían seguir pasándome dinero" Nos narra el chico. "La situación aquí tampoco es muy buena así que opté por la solución más fácil: convertirme en sugar baby y de momento me sirve para vivir bien aquí".
Aunque es complicado encontrar personas que quieran explicar su caso, lo cierto es que las webs que facilitan esto no paran de crecer en el mundo. El país donde pisa con más fuerza es Estados Unidos (6.536.900 usuarios). En España aún está creciendo, pero desde la web afirman que sólo en 2017 se registraron 2.000 usuarios nuevos.
Los riesgos de ser un Sugar Baby
Aunque pueden acabar con tus problemas económicos no todo es tan dulce y de color de rosa. A simple vista puede parecer que todo son ventajas pero también hay ciertos peligros. Las razones por las que alguien puede adentrarse voluntariamente al mundo de los Sugar Babies, son principalmente pagar deudas, escuela o una ayuda económica, no hay ningún motivo peor que el otro. Independientemente de las intenciones con las que se ingrese en estas plataformas, la realidad es que existen probabilidades de que no salga todo como desearíamos.
Violencia y relaciones de poder
Aunque la relación es libre y consentida, pueden presentarse situaciones de violencia física, sexual o psicológica por parte del Sugar Daddy. No podemos olvidar que se trata de gente más mayor, con más experiencia y que además te está manteniendo con su dinero, por lo que es fácil caer en estructuras tóxicas de poder o control sobre el joven. Que sea mayor no implica que vaya a ser más educado o 'más caballero', al contrario de lo que se pueda ver a los ojos de alguien más joven e impresionable.
Conflictos económicos
Otro posible peligro es que los Sugar Babies no suelen darle importancia ni preguntan por la procedencia del dinero y eso puede llevarlas a meterse en tramas de dinero ilícito.
Cualquiera de estos abusos pueden llevar a la vivencia de una experiencia como la que mostraremos a continuación:
Para ilustrar una de las experiencias que no tuvieron el final esperado por parte de, en este caso, la sugar baby, hemos añadido el testimonio de una estudiante de la Universidad Estatal de Florida que no quiere revelar su identidad y a la que, de ahora en adelante, llamaremos Emily.
Esta estudiante sopesó la posibilidad de registrarse en una web de sugar daddies por necesidades económicas, “durante el semestre de verano, apenas tenía dinero para comer, a veces solo comía un puñado de nueces y bayas durante todo el día”. Sus padres se encontraban luchando con sus propios problemas financieros y no quería ser una carga para ellos.
Fue entonces cuando Emily decidió registrarse en Seeking Arrangements, “sabía que estaba tomando una decisión impulsiva, pero honestamente no me importaba”. Allí conoció a un hombre de 45 años llamado Chris que vivía en otro estado pero con quién de la noche a la mañana empezó a chatear casi las 24 horas del día. Al tiempo de conocerse él le propuso pagarle un sueldo al mes por “lealtad y atención”, unos 400$, además de un acuerdo en el que la chica debía cerrar su perfil en la plataforma. “Nunca tuve ganas o necesidad de tener más de un Sugar Daddy y me pareció fácil estar de acuerdo con sus términos porque no me exigía fotos ni videos sucios,no tuve dudas”.
Al principio la historia entre ambos funcionaba bien, aparentemente los beneficios eran recíprocos como también lo era el cariño, hasta que dio un giro que lo oscureció todo. Chris no permitió a Emily hacer uso de su “sueldo” durante los primeros meses, él alegaba que el beneficio tenía que ser mutuo y él quería obtener algo a cambio. Aunque nunca lo verbalizó, él quería la sumisión de la joven. El hecho de no poder verse en persona no le detuvo en controlar u obligar a Emily a hacer ciertas cosas, “sentí que necesitaba ayudarlo, iba a CVS (cadena de supermercados) y le compraba una tarjeta regalo para iTunes, era algo simple pero que le hacía feliz”. La cosa se torcía aún más cuando la chica no podía obedecer las órdenes de su Daddy por temas personales y él no aceptaba un no por respuesta.
“Tardó muy poco a empezar a escribirme enfadado, pese a que solo eran textos, me sentía intimidada y asustada leyéndole”. La Sugar Baby quería hacer feliz a su Daddy a toda costa ya que sentía que él hacía mucho por ella y se lo debía, por lo que terminaba pidiéndole disculpas a Chris y solicitando un Uber que la llevara CVS, ya que, todo y la disculpa él seguía sin aceptar el no. “Me envió mensajes que me decían cuán decepcionado estaba, que era estúpida, que no estaba dispuesta a hacerlo feliz y que iba a pagar por ello”. Emily no se sentía lo suficientemente fuerte como para bloquearle o eliminar la aplicación. Ella era consciente de la toxicidad de la relación pero las palabras de él la reconquistaban una y otra vez, a pesar de la ira o las amenazas.
“Aquí está la cosa, había una parte de mí que sabía que estaba en una situación insegura. Y que cuanto más tiempo permaneciera, más difícil me resultaría salir.”
La joven recuerda que su círculo más cercano estaba al corriente de esta relación, pero realmente solo les contaba la parte buena, se justificaba a sí misma la permanencia en la relación alegando que le aportaba dinero y que los malos tratos solo le afectaban a ella, que era quién había querido adentrarse en este mundo. Tiempo después llegó el día en el que su Daddy le solicitó que depositara dinero en la cuenta de un amigo de éste y ante la negativa de la joven él cambió las amenazas a ella por amenazas a toda su familia. “Leer los textos que él mismo había redactado hablando de cómo haría daño a mi familia si no le hacía caso fue la llave para salir de esa relación”. Emily admite que, a pesar de que sabía exactamente en lo que se estaba metiendo y de no haber establecido ningún contacto físico con su Daddy, terminó siendo manipulada por él sin darse cuenta. Agradece haber dejado de hablar con él y añade que no querría imaginar que hubiera pasado de no haber cortado la relación.
“No hay nada de malo en querer e incluso buscar un Sugar Daddy porque honestamente lo entiendo” dice Emily, pero añade “no te engañes pensando que vas a ser una historia de éxito ni te ciegues por todo lo que se ve en las redes sobre experiencias maravillosas entre Sugar Babies y Daddies/Mommies”.
Esto demuestra que, aunque no llegue a existir un encuentro presencial entre las dos partes, es posible la dominación y obligación por parte de quién da el dinero desde la distancia, por lo que puede verse que este mundo no es un juego y que, como cualquier cosa que requiera relación de cualquier tipo con alguien a quién no se conoce de nada, puede tener un final no buscado, muchas veces negativo para la parte que recibe el pago.
Si bien en España es algo que apenas se da a conocer, es innegable que los usuarios de estas plataformas crecen día tras día y esto promete colocarse en lo alto de las páginas para encontrar pareja. De todos modos, hay mucho más tras lo que se nos muestra en Internet sobre este mundo. Hemos podido ver como, esta práctica pocas veces se realiza por puro placer, es la necesidad económica lo que lleva a los jóvenes a adentrarse en este campoy que mayormente son los Sugar Babies principalmente quienes sufren las consecuencias negativas.




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